martes, 17 de octubre de 2017

“GUADALQUIVIR. MAPAS Y RELATOS DE UN RÍO”. ARCHIVO GENERAL DE INDIAS

La exposición presencial, inaugurada el 10 de octubre en el Archivo General de Indias y que se podrá visitar hasta el 18 de marzo de 2018,  se complementa y amplía con una exposición virtual en ExpoBUS.


Partiendo del hallazgo de un manuscrito del siglo XVIII, obra del arquitecto Matías José de Figueroa, sobre el río Guadalquivir, la Biblioteca de la Universidad de Sevilla organiza la exposición Guadalquivir. Mapas y relatos de un río. Imagen y mirada, que acerca al visitante a la realidad del que es eje vertebrador de las tierras del Sur de España, definidas geográficamente por el valle que lleva su nombre.

Celebrada con motivo del 90 aniversario de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, nos lleva, a través de seis Salas, por una parte a la historia más alejada en el tiempo, a los relatos de historiadores, poetas y geógrafos de la antigüedad grecorromana, que hunden sus raíces en un pasado mítico, y por la otra a la historia más cercana, a nuestro propio tiempo, para desvelar los frutos del esfuerzo de domesticación que domeñan su ímpetu y de mejora de la explotación de esta cuenca.

Concurren en esta muestra, comisariada por el profesor José Peral, una amplísima selección de piezas, de índole y procedencia muy diversa, material cartográfico, libros impresos y manuscritos, obras históricas o fotografías recientes procedentes de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, del Archivo General de Indias y de más de una veintena de Instituciones.


El catálogo de la exposición, con una versión impresa y otra electrónica, publicado por la Editorial de la Universidad de Sevilla,  aborda el conocimiento del Río desde diversas perspectivas gracias a la participación de profesores y profesionales de diferentes ámbitos.

Del 10 de octubre al 18 de marzo de 2018 en el Archivo General de Indias


https://bib.us.es/exposicion_guadalquivir

FROM CHOCOLATE GRAMOPHONES TO MP3S: THE HISTORY OF SOUND IN IMAGES

The Art of Sound: A Visual History for Audiophiles by Terry Burrows is an illustrated history of recorded sound, from gramophones to the rise of digital.

Allison Meier

The Chocolate Record Player (1902), a Stollwerck gramophone, was a novelty toy designed to play chocolate discs. Stollwerck had been founded in Germany in 1839, and by the end of the century it was one of the world’s biggest confectionary companies. The novel idea was that the tiny (3 1/16-inch; 7.6-cm), vertically cut chocolate records could be eaten after use. This was nonetheless a working gramophone: the ornate green tin model was powered by a Junghauns clock motor (courtesy EMI Archive Trust)

In 1902, the Stollwerck confectionary company of Germany released a gramophone that played tiny chocolate discs. After listening to their tunes, users could eat the music. It was a short-lived novelty, and one of the more whimsical experiments in the sound recording and playback history chronicled in The Art of Sound: A Visual History for Audiophiles.
The book by Terry Burrows, a music author and musician known by his alias, Yukio Yung, was recently released by Thames & Hudson. It’s a publication designed with appealing details for the titular audiophiles, from blue pages illustrated with patent illustrations dividing the four chronological sections, to high-quality photographs of objects from at EMI Archive Trust. They include archival material and some incredible rarities, like a 1905 luxury Monarch gramophone made of oak, which was given to Captain Robert Falcon Scott by the Gramophone Company and taken on the ill-fated Terra Nova Expedition on which every party member died. When the gramophone was later recovered from one of the expedition’s icy camps, it was still in working order.

The Art of Sound is straightforward in its timeline of text and visuals, beginning in 1857 with Édouard-Léon Scott de Martinville’s phonautograph, the first device for recording sound, and continuing to 2015, when streamed music outpaced online audio downloads. Music technology aficionados may already be familiar with much of this history, which covers the rise of the magnetic era as well as its decline with the emergence of the compact disc, and the book seems more aimed at people who are interested in music, but perhaps don’t know about all the engineering and design history behind it. Short biographies highlight well-known figures like Thomas Edison, who invented the phonograph, as well as more unsung innovators, such as Alan Blumlein, who developed stereophonic sound and was killed at the age of 38 during a World War II airborne radar system test.
On the topic of our current listening habits Burrows notes that, “As with many other aspects of modern life, the way in which we consume music has been metamorphosed by the internet.” Vinyl still has its adherents; rarer are the listeners who appreciate the textural character of wax cylinders or the stereophonic gramophone. That hardware history is central to The Art of Sound, where each progression, from acoustic, to electrical, to magnetic, to digital, altered the way we physically relate to music.

“Nipper and the Gramophone”: The “His Master’s Voice” brand began as an 1898 painting of a dog named Nipper by his owner, the artist Francis Barraud (pictured). Originally, Nipper was seen staring down the horn of an Edison-Bell phonograph. The manager of the Gramophone Company in London agreed to buy the painting if the phonograph was replaced with one of his company’s own gramophones (courtesy EMI Archive Trust)

EMI, which holds many of the artifacts in the book, was formed when the Gramophone Company and the Columbia Phonograph Company merged in 1931. If you’re hungry for more old-timey audio images, the EMI Archive Trust has a Flickr gallery of photographs from the early years of the Gramophone Company; other resources related to their collections are on their site……………..


https://hyperallergic.com/387579/from-chocolate-gramophones-to-mp3s-the-history-of-sound-in-images/

LA GUERRA NUCLEAR EN MANOS DE UN IMBÉCIL

El Congreso de EE UU se plantea recortar los poderes presidenciales ante el pavor que suscita una decisión presidencial incontrolada. Trump quiere erosionar el acuerdo con Irán
LLUÍS BASSETS

Activistas protestan en una campaña internacional para la abolición de las armas nucleares del 13 de septiembre de 2017 en Berlín. OMER MESSINGER GETTY IMAGES

Del loco al imbécil. Este es el paso que hemos dado en los nueve meses que lleva Donald Trump en la Casa Blanca. La teoría del loco, inicialmente utilizada para Trump, fue un invento de Nixon durante la guerra de Vietnam: nada sería más disuasivo para el enemigo que la idea de que el presidente es un loco irrefrenable, dispuesto a barrerle del mapa a bombazos aunque no hubiera motivo. La teoría del imbécil es, en cambio, de Rex Tillerson, el actual secretario de Estado y se refiere a su patrón, Donald Trump, con el que se ha enfrentado y de quien piensa que no tiene conocimientos ni inteligencia, ni siquiera madurez suficiente como para controlar el arma nuclear que tiene en sus manos. Es decir, es un “fucking moron”, un “jodido imbécil”, según aseguró irritado el 20 de julio tras escuchar sus desvaríos en una reunión de la cúpula de seguridad en la Casa Blanca.
Las alarmas acerca de la impredictibilidad de Trump vienen sonando desde antes incluso de su victoria en la elección presidencial. Pocos pueden llamarse a engaño acerca de la personalidad del presidente. Pero sus nueve meses en la Casa Blanca son todavía peores de lo que nadie pudo imaginar. De entrada, porque ni se ha moderado ni ha aprendido nada. El poder no ha actuado como factor estabilizador. Al contrario, ha acrecentado su prepotencia y sus desinhibiciones, especialmente con la perturbación de sus improvisaciones en Twitter, actualmente el mayor factor de inestabilidad de la política exterior estadounidense.
Esta semana ha presentado su nueva política de seguridad con Irán, coincidiendo con su decisión de descertificar el cumplimiento de las condiciones del acuerdo nuclear firmado por Obama en 2015. La inconveniencia de retirarse del acuerdo nuclear ha sido reconocida por todos, dentro de la Casa Blanca incluso, no tan solo porque Teherán, en contra de la descertificación, está cumpliendo sus compromisos con los seis firmantes del acuerdo nuclear (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia, China, además de la UE), sino porque dicho acuerdo constituye un factor de estabilidad en una zona de alto riesgo bélico.
Trump ha denunciado el acuerdo nuclear con Irán desde el primer día. Tiene muchas razones para hacerlo. La más elemental, su repugnancia hacia todo lo que sea multilateral. Es la misma que está en la base de la retirada de la Unesco. Hay también un motivo personal. Como sucede con el Obamacare, el TTP (tratado de libre comercio transpacífico) o el acuerdo de París sobre el cambio climático, el pacto con Irán es uno de los éxitos de la presidencia de Obama que Trump quiere obliterar. En su jerga hecha de hipérboles lo ha calificado como “el acuerdo más peligroso y estúpido de la historia”.
La descertificación por parte de la Casa Blanca no debe producir muchos efectos a corto plazo y de hecho no significa su ruptura. La decisión de Trump, aplaudida por los rivales y competidores por la hegemonía regional que son Israel, Arabia Saudí y Emiratos, no tendrá seguimiento por parte de los otros firmantes, que son Rusia, China, Francia, Reino Unido, Alemania y la UE, países interesados en mejorar las relaciones con Irán y en evitar la proliferación nuclear en la región. Pero erosiona el acuerdo y abre un portillo a una ulterior ruptura por parte del Congreso.
Lo peor de todo es el mensaje implícito que contiene, dirigido al líder norcoreano Kim Jong-un: no firmes un acuerdo multilateral porque luego EE UU puede saltárselo. Con la liquidación de Sadam Husein, Corea del Norte aprendió que el arma nuclear es un seguro de vida. Lo confirmó la caída de Gadafi, que había cedido su programa nuclear a cambio de normalizar las relaciones. Ahora desaparece el modelo ejemplar de Irán, que Washington viola apenas dos años después de firmarlo. No es extraño que Corea del Sur se halle aterrorizada.
Pero es todavía más inquietante el mensaje a Teherán: sigan ustedes la vía norcoreana. Primero firmar un acuerdo, y luego incumplirlo y situarse en el umbral de la bomba y de su instalación en misiles intercontinentales. Pyongyang lo firmó en 1994, pero se retiró del Tratado de No Proliferación en enero de 2003, cuando ya estaba preparada la invasión de Irak que empezó en marzo siguiente.
Se da la circunstancia de que el mecanismo de certificación del cumplimiento por parte de Irán de los acuerdos fue ideado por el republicano Bob Corker, presidente del comité de relaciones exteriores del Senado, como cautela para evitar que el régimen de los ayatolas engañara a Obama y a la comunidad internacional. Pues bien, el propio Corker es quien ha hecho unas declaraciones en las que acredita que los comentarios de Trump en Twitter significan un peligro para la paz y podrían llegar a desencadenar la tercera guerra mundial.
El senador encuentra consuelo para su enorme preocupación con un presidente que actúa en la escena mundial como si estuviera en un reality show en el equipo de veteranos que le vigilan en la Casa Blanca, formado por el secretario de Estado, Tillerson, el secretario de Defensa James Mattis y su jefe de gabinete y general como el anterior, John Kelly. Pero no está claro que tal vigilancia sea suficiente para controlar el mayor factor de inestabilidad mundial que es el propio presidente.
El país que vive de forma más traumática la conducta de Trump es un estrecho aliado de EE UU como Corea del Sur, que sería la primera víctima en caso de una conflagración entre Washington y Pyognyang. Los tuits de Trump, según cuenta Se-Woong Ko, director de la revista digital Korea Exposé, “hacen caer ya de forma rutinaria los valores de la bolsa de Seúl”. Sus amenazas provocan el pánico en la población, que solo piensa en planes de evacuación y kits de supervivencia.
La mayor preocupación del establishment de seguridad estadounidense es el inmenso poder personal del presidente, especialmente en relación al arma nuclear, las 4.000 cabezas atómicas con capacidad para destruir el planeta. Tillerson llamó imbécil a Trump, aunque luego ha evitado confirmar o desmentir que utilizara tal insulto, al término de una reunión en la que el presidente se mostró partidario de contar en el futuro con un arsenal nuclear de 32.000 cabezas, el nivel máximo alcanzado por EE UU en plena guerra fría, en la época del equilibrio del terror.
Muchas son las voces, en el Congreso y en la opinión pública (un editorial de The New York Times esta semana), que piden la desposesión de los extensos poderes presidenciales sobre el arma nuclear, que son estrictamente personales y no necesitan autorización de las cámaras ni de los órganos asesores. Las ideas que se están barajando incluyen la aprobación del Congreso y el aval de los secretarios de Defensa y de Estado para autorizar un disparo atómico.
En 1946, cuando el Congreso aprobó los poderes personales del presidente sobre el arma nuclear, por la Atomic Energy Act, eran los militares los que tenían el gatillo fácil. El arma entonces recién inventada, experimentada y lanzada se situaba bajo la autoridad del máximo representante del poder civil que era el presidente. Ahora los papeles se han invertido, los militares son gente fiable y el irresponsable al que hay que vigilar es el presidente surgido de las urnas.

https://elpais.com/internacional/2017/10/13/actualidad/1507914394_885928.html

BECOME AN ART DETECTIVE AND UNRAVEL THE MYSTERIES OF THE UK’S PUBLIC COLLECTIONS ART DETECTIVE IS AN INITIATIVE FROM ART UK THAT INVOLVES SPECIALISTS AND THE PUBLIC IN SOLVING MYSTERIES ABOUT THE PUBLIC COLLECTIONS PAINTINGS IN THE UK.

Allison Meier

Geoffrey Arthur Tibble, “The Discussion” (1948), oil on canvas (Government Art Collection, courtesy Art UK). Art Detective investigation identified the subjects and the object in the catalogue held by the man.

The Art UK site includes over 3,200 locations with a database of more than 200,000 artworks, all part of the public collections of the United Kingdom. Although there are many museums represented, there are also lighthouses, fire stations, hospitals, post offices, and a center for vintage fairground rides. Because of these institutions’ limited resources, information about the art can be scarce.


Unknown artist, “Portrait of a Lady in a Black Dress with a Cameo on a Red Ribbon” (nd), oil on canvas (Peterhouse, University of Cambridge, courtesy Art UK). The identity of the sitter is a mystery.

That’s where Art Detective comes in. An initiative of Art UK started in 2014, it involves specialists and the public in art mysteries. “Although larger museums and galleries have the resources to research their collections, there has been a long-term decline in funding of the museum sector, particularly in regional museums,” Edward Stone, who manages Art Detective, told Hyperallergic. “So there might not be the time, or the expertise, at all museums to learn more about the art they hold.”

There are over 300 active discussions on individual works, delving into their subjects, creators, and curious details, like why a sitter’s gaze in a 19th-century portrait by José Buzo Cáceres at the College of Optometrists is totally obstructed by the consuming “railway spectacles” on his face. The identity of a lady in a black dress at the University of Cambridge is also in question, as is the artist who painted an 18th-century mythological scene centering on a goat wearing a floral crown in the Dundee Art Galleries and Museums Collection.

“If contributors do not have a background in art history they may instead have other specialisms to draw upon, like knowledge of family history, local history, or topography,” Stone noted. The site features a guide to how to research a painting, as well as groups that connect specialists to themes such as dress and textiles, transport and industry, and maritime subjects……


https://hyperallergic.com/403289/art-detective-art-uk/?utm_medium=email&utm_campaign=A%20Photographers%20Infrared%20Journey%20to%20the%20Island%20of%20the%20Colorblind&utm_content=A%20Photographers%20Infrared%20Journey%20to%20the%20Island%20of%20the%20Colorblind+CID_add267533bf25e4f04e8de7b0cb73934&utm_source=HyperallergicNewsletter

CONCIERTO DE CLAUSURA DE LOS PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS. IVÁN EL TERRIBLE. SERGEI PROKOFIEV

María Luisa Corbacho, mezzosoprano
Alfredo García, barítono



Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo
19 de octubre de 2017
Presidido por Sus Majestades los Reyes de España
Don Felipe y Doña Letizia
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OVIEDO FILARMONÍA
CORO DE LA FUNDACIÓN PRINCESA DE ASTURIAS

Miquel Ortega, director

LA CASA ENCENDIDA PRESENTA LA III EDICIÓN DEL FESTIVAL SHE MAKES NOISE

 Festival she makes noise
Del 19 al 22 de octubre
·       Del 19 al 22 de octubre, La Casa Encendida presenta la tercera edición de she makes noise consolidando su apuesta por visibilizar el trabajo de las mujeres dentro de la música electrónica, la experimentación sonora y el cine más arriesgado con un evento multidisciplinar, único en el mundo, donde tienen cabida el activismo, lo lúdico y las estéticas más contemporáneas dentro del audiovisual

·       En su tercera edición, el festival crece programando 6 conciertos y una performance, en su mayoría, estrenos en España. El jueves arranca Elysia Crampton con su tradición andina mezclada con la experimentación electrónica más vanguardista; el viernes, tres mujeres de origen africano, Nídia, Nkisi y Deena Abdelwahed, reinventarán los ritmos ancestrales dentro de la cultura de club contemporánea, y el sábado será el turno de “las chicas más ruidosas” con el dúo sueco formado por Ectoplasm Girls y la danesa Puce Mary, en una sesión doble de noise, industrial y techno


·       El ciclo de cine recoge experiencias que acercan a una visión descolonizadora, alejada del eurocentrismo imperante. Son películas provenientes de Tailandia, Colombia o Brasil, que comparten cartel con dos obras norteamericanas, y que acercan los últimos trabajos de galardonadas cineastas como Anocha Suwichakornpong, Laura Huertas Millán y Anna Rose Holmer y descubrir la obra de las poco conocidas aún Yasmin Thayná y Alee Peoples…….


shemakesnoise.tumblr.com, en marcha desde el año 2013

lunes, 16 de octubre de 2017

EL MUSEO THYSSEN PRESENTÓ AYER POR LA MAÑANA A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN UNA EXPOSICIÓN DEDICADA AL VÍNCULO ARTÍSTICO ENTRE PABLO PICASSO Y EL PINTOR FRANCÉS HENRI DE TOULOUSE-LAUTREC, CON LA COLABORACIÓN DE LA COMUNIDAD DE MADRID Y EL PATROCINIO DE JTI (JAPAN TOBACCO INTERNATIONAL).


16 de octubre 2017. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

Auspiciada también por la Comunidad de Madrid (de hecho asistió su consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Jaime de los Santos) se trata de la primera exposición monográfica dedicada en exclusiva a la búsqueda de un terreno común y fértil, fundacional, de estos dos grandes maestros de la modernidad, que contó con la participación del  director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Guillermo Solana, los comisarios de la muestra y el representante de JTI, Miguel Luengo.





















Bernard Ruiz-Picasso, heredero y nieto del pintor malagueño asistió también con absoluta atención al acto, acompañado, en primera fila, por el director gerente de la casa, Evelio Acevedo.

La propuesta incide en las temáticas que apasionaron a los dos prolíficos pintores, como el mundo del burdel o, la noche, el cabaret y el teatro, las bailarinas de can-can, el espectáculo circense o esos retratos imbuidos de ironía y sátira, pero a menudo afables y “bon enfant”, como señaló el director artístico.
Francisco Calvo Serraller, catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid y Paloma Alarcó, jefe de conservación de Pintura Moderna del Museo, son los comisarios responsables de que este proyecto, al que, según Alarcó, Guillermo Solana, director artístico de la institución, inmediatamente dio el visto bueno. La exposición reúne unas 112 piezas, procedentes de 57 colecciones públicas y privadas de 40 países.
Solana destacó la importancia de incidir en apreciaciones que a veces pasan desapercibidas cuando se visita la exposición, como el cuadro de Picasso de la mujer mallorquina con sombrero o los carteles de Toulouse, verdaderas joyas, a pesar de su aparente modestia.
El ambiente del salón de actos del Museo tenía el clima solar de siempre, casi primaveral en un otoño que no quiere instalarse en la capital, relajado pero expectante. Es de “spoilers” entrar en más detalles de la mañana de hoy y la exposición, porque como siempre se aconseja en estos casos, lo mejor es verla personalmente y palparla de cerca, respirarla.
Los ponentes estuvieron ocurrentes, felices de compartir el esfuerzo y el trabajo de una obra (de obras) bien conseguida. Y allí estaban los habituales y ávidos periodistas gráficos, insistiendo como deben en “inmortalizar el momento”, señoras mayores, señoritas, jóvenes, redactores, invitados, gentes variadas del propio Museo, y todos, con un afán generalizado por poblar la retina de talento, de vida y de calidez.


No faltó la mención a los literatos franceses o a los constructores del París del siglo XX (el Barón Haussmann), como destacó el consejero cultural de la CAM. Así que allí desfilaron Balzac y el infaltable Proust, que “escribía sobre la memoria (los recuerdos)”, mientras los dos pintores preferían enhebrar el presente. Hubo risas y complicidad, pero el público, un tanto lejos, tal vez se perdió los detalles de lo que sucedía en las primeras filas de la sala, pensando si acaso ya en otras cosas y otras convocatorias. Desgraciadamente, no hizo preguntas. 
La segunda parte, en la propia muestra, dividida temáticamente en varios apartados. Luego, un cocktail y esta tarde, como es habitual, la presentación oficial con fiesta para los más allegados.
Como la información ortodoxa y canónica la darán los medios de comunicación habituales, ahí va una anécdota desenfadada para seguir de buen humor y convencerse por fin de que el Arte, como la Música, no deben ser acartonados o poco flexibles, sin corazón, ni pasión, ni deseos, ni “fiato”: un participante encantador de la mesa, ya saliendo y mientras subía las escaleras, le comentó sin complejos a otro, igual de festivo: “Te quedan muy bien los trajes de raya diplomática…a mí…” “No, respondió el interpelado, es que fui a ver Kingsman II…”.

Texto y fotos: Alicia Perris
Webmaster: Julio Serrano